La pugna por dominar los próximos grandes nichos de crecimiento en el mercado cripto se intensifica. Citigroup prepara un golpe directo a la posición dominante de Coinbase en la custodia de ETFs de criptomonedas, con un plan que incluye el control de las reservas que respaldan las stablecoins y los activos digitales que sustentan productos cotizados en bolsa.
El movimiento coincide con un clima regulatorio más favorable en Estados Unidos, tras la entrada en vigor de la ley GENIUS, que ofrece a los bancos un marco más claro para manejar activos digitales. En juego está un mercado de stablecoins valorado en unos 282.000 millones de dólares y ETFs de Bitcoin al contado que gestionan más de 154.000 millones.
Custodia de stablecoins: seguridad y cumplimiento
La prioridad de Citi es custodiar activos de “alta calidad” que respalden stablecoins reguladas, principalmente deuda pública estadounidense y efectivo, cumpliendo con las exigencias de la Reserva Federal establecidas por la ley GENIUS.
El banco quiere ofrecer a los emisores un refugio seguro en un entorno de supervisión más estricta, y ampliar después hacia pagos transfronterizos en tiempo real, apoyándose en su red blockchain ya operativa entre Nueva York, Londres y Hong Kong. El objetivo: transacciones más rápidas y baratas sin sacrificar el cumplimiento normativo, un equilibrio que grandes corporaciones llevan tiempo reclamando.
ETFs: un mercado en auge
Los ETFs de Bitcoin al contado en EE. UU. controlan unos 1,3 millones de BTC, alrededor del 6,2 % del suministro en circulación. BlackRock lidera con su iShares Bitcoin Trust, valorado en unos 88.000 millones. Los productos basados en ether también crecen a gran velocidad, con el fondo de BlackRock superando los 15.000 millones en activos.
Esta expansión exige custodiar de forma segura los activos digitales equivalentes, un terreno en el que la escala y el cumplimiento regulatorio favorecen a los grandes bancos. Normas recientes como la GENIUS y la ley CLARITY han despejado dudas legales, allanando el camino para que gigantes de Wall Street, como Citi, entren en la custodia cripto sin los obstáculos que frenaron la adopción en el pasado.
De la banca institucional al usuario minorista
Con esta estrategia, Citi se enfrenta a Coinbase, que controla cerca del 80 % del mercado estadounidense de custodia para ETFs. No es una incursión improvisada: Ripple y CB Insights sitúan al banco entre los mayores inversores institucionales en blockchain, con 18 operaciones desde 2020.
Citi calcula que el mercado de tokenización alcanzará los cinco billones de dólares en 2030, lo que refleja una tendencia de fondo hacia la convergencia entre la infraestructura financiera tradicional y los sistemas nativos de criptomonedas.
Best Wallet: seguridad institucional para el usuario común
Mientras Citi diseña soluciones para custodiar activos de miles de millones, Best Wallet quiere llevar esa misma filosofía de seguridad y facilidad de uso al inversor minorista. Se trata de un monedero multired que permite gestionar criptomonedas de forma segura y ágil, con su propio token, $BEST, como eje del ecosistema.

Este token ofrece descuentos en comisiones, acceso anticipado a preventas, recompensas por staking, ventajas en iGaming y derechos de voto. Su herramienta Upcoming Tokens ya ha canalizado más de 2 millones de dólares en preventas asociadas. Además, la próxima Best Card permitirá gastar criptomonedas —incluidas stablecoins— en cualquier comercio que acepte Mastercard.
En su preventa, Best Wallet ha recaudado más de 14,7 millones de dólares, con un precio de 0,025475 dólares y un rendimiento anual por staking del 91 %. Su meta: alcanzar un 40 % de cuota de mercado de monederos para 2026, acercando al público general las prestaciones que hoy buscan los grandes bancos.




