El mercado de las criptomonedas vuelve a mostrar un tono alcista. Tras semanas de aparente letargo estival, Bitcoin y varios altcoins han recuperado impulso. La firma por parte de Donald Trump de una orden ejecutiva que facilita la inversión en criptoactivos para fondos de pensiones ha disparado el precio del Bitcoin hasta los 117.000 dólares y ha arrastrado al alza a otras monedas. Entre los inversores, la duda recurrente es clara: ¿merece más la pena apostar por XRP o por Ethereum?
XRP: rebote tras un fallo judicial
El token de Ripple ha registrado un repunte notable, con subidas superiores al 10 % en pocas horas, acercándose a su máximo histórico. El reciente cierre de su largo litigio con la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) ha sido un hito esperado por el mercado, sobre todo desde la victoria electoral de Trump, y muchos analistas creen que ya está en gran parte descontado en el precio.
Ripple trabaja para ampliar su negocio, incluso con el lanzamiento de su propio ‘stablecoin’. Sin embargo, este movimiento podría restar protagonismo a XRP, al desplazar su utilidad dentro de la estrategia corporativa. Aun así, el respaldo político podría impulsar el token hasta un nuevo máximo cercano a los 7 dólares en los próximos 12 meses.
Ethereum: el favorito de Wall Street
Mientras XRP se apoya en factores políticos, Ethereum vive un auge de demanda institucional. Grandes empresas cotizadas están adquiriendo ETH directamente, al margen de los ETF, y destinando miles de millones a esta criptomoneda.
Uno de los últimos movimientos proviene de Fundamental Global, que planea invertir hasta 5.000 millones de dólares en Ethereum, siguiendo el camino de compañías como SharpLink o BitMine. Este cambio refleja que Ethereum ha dejado de ser visto solo como un experimento tecnológico para convertirse en un activo estratégico en carteras corporativas.
Si la tendencia se mantiene, no sería descabellado ver a ETH alcanzar precios de cinco cifras a medio plazo. Por volumen de capital y perspectivas de crecimiento sostenido, Ethereum parece hoy más atractivo que XRP para quienes buscan una inversión menos especulativa y con mayor respaldo institucional.
Bitcoin Hyper: la posible sorpresa
Más allá de los gigantes, un nuevo altcoin está acaparando la atención: Bitcoin Hyper ($HYPER). Este proyecto quiere llevar funciones propias de las finanzas descentralizadas —como el ‘staking’ y las transacciones rápidas y baratas— al ecosistema de Bitcoin, mediante una solución de segunda capa basada en Solana.

Analistas apuntan a que, tras su estreno en los mercados, podría escalar con rapidez al top 100 de criptomonedas por capitalización. Actualmente, $HYPER está en fase de preventa, con una demanda que ya ha superado los 7,7 millones de dólares. Si cumple sus objetivos y conecta de forma eficiente Bitcoin con aplicaciones blockchain modernas, su revalorización podría llegar hasta el 5.000 %, lo que lo situaría como uno de los proyectos más rentables del año.
En definitiva, mientras XRP afronta un escenario condicionado por factores judiciales y políticos, Ethereum se beneficia de un flujo de capital real procedente de grandes inversores, y Bitcoin Hyper representa la apuesta más especulativa pero con mayor potencial explosivo.




