El fundador de Alibaba vuelve al primer plano financiero con un movimiento inesperado: Jack Ma apuesta por Ethereum. Su fondo Yunfeng Financial ha invertido unos 40,5 millones de euros en el ecosistema, incluyendo la compra de 10.000 ETH, y un apoyo adicional de 20,2 millones a la startup Anthea Holding, centrada en seguros basados en blockchain. Este giro marca un cambio radical respecto a su escepticismo inicial hacia las criptomonedas y consolida su regreso a la escena tecnológica global.
De la desconfianza al compromiso con Ethereum
Hace unos años, Ma describía las criptodivisas como una burbuja especulativa. Hoy, su estrategia apunta a la infraestructura que sustenta la nueva economía digital. El movimiento de Yunfeng Financial busca posicionarse en el corazón de la finanza tokenizada, apostando por casos de uso tangibles más allá de la especulación.
El fondo no solo ha comprado ETH: también ha liderado una ronda de financiación de Anthea Holding, una compañía que desarrolla productos de seguro de vida on-chain, totalmente gestionados en Ethereum. Las pólizas se pueden consultar y auditar desde cualquier dispositivo, con pagos automatizados en ETH. Su consejero delegado, Alex Pei, defiende una combinación de transparencia, rapidez y trazabilidad imposible en los sistemas tradicionales.
Entre las innovaciones más destacadas figuran las pólizas tokenizadas con seguimiento en tiempo real, pruebas de reservas públicas en blockchain y liquidaciones automáticas en caso de siniestro. Este enfoque podría redefinir la relación entre cliente y aseguradora, trasladando el control al usuario final.
Ethereum como columna vertebral de la nueva finanza
El interés de Ma no se limita a la DeFi: su apuesta responde a una visión de largo plazo sobre la tokenización de activos reales. Grandes gestoras como BlackRock o Société Générale ya experimentan con este modelo, que permite transferir fondos o títulos de deuda en cuestión de segundos y con costes mínimos.
Entre las ventajas de esta transición destacan la reducción drástica de los costes de liquidación, una transparencia total en los movimientos de capital y un acceso ampliado a los mercados a través de monederos digitales. La eliminación de procesos manuales —como las hojas de cálculo que aún dominan la gestión financiera— promete una eficiencia inédita.
Yunfeng Financial, cotizada en Hong Kong y con licencias para operar en seguros y gestión de activos, ofrece además una base regulatoria sólida. Tras años de distanciamiento por tensiones con Pekín, el retorno de Ma al ámbito tecnológico se interpreta como una señal de confianza en el futuro de la DeFi institucional.
Pepenode: cuando el minado se vuelve un juego

Mientras Jack Ma refuerza la parte seria del ecosistema, el segmento lúdico sigue innovando. El proyecto Pepenode experimenta con un modelo mine-to-earn, que permite “minar” memecoins como PEPE o FARTCOIN mediante nodos virtuales. Los usuarios pueden combinarlos para aumentar su potencia de minado y, con cada mejora, se quema el 70 % de los tokens, lo que eleva su escasez y valor potencial.
La preventa de PEPENODE supera ya los 920.000 euros, con el token cotizando cerca de 0,0011 dólares. Los primeros inversores pueden bloquear sus tokens para obtener multiplicadores de rendimiento, dentro de una mecánica que mezcla staking, juego y economía deflacionaria.
Visita la preventa de PepeNode
Conclusión: un doble pulso entre lo institucional y lo experimental
La vuelta de Jack Ma a la inversión tecnológica marca una nueva fase en el desarrollo del Web3. Ethereum se consolida como la columna vertebral de la finanza descentralizada, mientras el ecosistema se diversifica entre proyectos serios, como Anthea Holding, y propuestas experimentales como Pepenode.
El mensaje de fondo es claro: la innovación cripto ya no es una moda, sino un laboratorio donde se define el próximo ciclo de valor digital.




