Shiba Inu ($SHIB) vuelve a situarse en el centro de la escena memecoin. El analista Joe Swanson anticipa un posible repunte de hasta el 70 %, apoyado en la formación de un patrón técnico alcista de “cup-and-handle” y en una intensa actividad en cadena.
Tras recuperar niveles clave de soporte y con las elecciones de su DAO en marcha, el sentimiento del mercado parece inclinarse con fuerza hacia el optimismo.
Uno de los catalizadores es el espectacular incremento del 3.464 % en su tasa de quema de tokens, acompañado de un fuerte repunte en los flujos netos de grandes inversores (“whales”). Esto refleja un renovado interés por parte de instituciones y capital de gran tamaño, al tiempo que la comunidad de SHIB crece a ritmo acelerado.

Además, Shiba Inu está implementando reformas de gobernanza para ganar transparencia, introduciendo votaciones ponderadas por cantidad de tokens en su DAO.
La quema de tokens y la entrada de ballenas refuerzan la tendencia
El 6 de agosto se produjo una quema masiva de más de 9,4 millones de $SHIB en una sola operación. En la última semana, el total asciende a más de 21,8 millones de tokens destruidos. Este tipo de reducción agresiva de oferta suele preceder movimientos alcistas, especialmente cuando coincide con otros indicadores sólidos.
Según datos de IntoTheBlock, los flujos netos de grandes tenedores hacia $SHIB han aumentado un 272 % en los últimos siete días, lo que sugiere que no solo acumulan, sino que redoblan posiciones.
Mientras tanto, el proceso electoral de la DAO de Shiba Inu, dividido en tres fases, busca consolidar este impulso. Aunque algunos críticos cuestionan la concentración de poder que supone el voto ponderado, la implicación de inversores de gran calibre está aportando confianza y alineamiento estratégico.
La lectura conjunta de estos factores indica que el “dinero inteligente” podría estar posicionándose para una ruptura alcista inminente.
Maxi Doge: músculo memecoin en plena preventa
En paralelo, Maxi Doge ($MAXI) está irrumpiendo en el ecosistema con un enfoque radicalmente distinto. Este nuevo token, también de temática canina, ha recaudado ya más de 480.000 dólares en su preventa y se ha ganado el interés de los traders más arriesgados, los llamados “degenerados” del mercado.

$MAXI se apoya en un imaginario de “economía meme” ligada a la cultura fitness, ofreciendo rentabilidades por staking superiores al 540 % anual. No hay una hoja de ruta pulida ni promesas de utilidad convencional: la propuesta gira en torno a concursos competitivos, narrativa satírica y una comunidad casi de culto que se alimenta de volatilidad y adrenalina.
Si Shiba Inu es el estratega del ejército memecoin, Maxi Doge sería el guerrero frenético, impulsado por la cafeína y el hype.
La temporada de los “dog coins” vuelve a ladrar
Con señales técnicas sólidas y fundamentos en cadena explosivos, Shiba Inu podría protagonizar un fuerte despegue en los próximos días. Si se materializa incluso parte del alza prevista, el resto de criptomonedas perrunas podría seguir el mismo camino.
En ese contexto, apuestas de alto riesgo como Maxi Doge tendrían margen para liderar la próxima oleada memecoin, no por utilidad, sino por narrativa, cultura de riesgo y miedo a quedarse fuera (FOMO).




