Ideas clave
- En noticias recientes sobre criptomonedas, las Stablecoins como USDT se han vuelto esenciales en Venezuela porque la hiperinflación ha hecho que el bolívar sea casi inutilizable.
- La mayor parte de la actividad criptográfica del país se centra ahora en las stablecoins, impulsada por las nóminas, las remesas y las transacciones diarias en plataformas P2P.
- Sin una mejora económica o una regulación más estricta, los expertos prevén que la dependencia de la stablecoin aumente a medida que los venezolanos busquen estabilidad y herramientas de supervivencia.
Venezuela se enfrenta a una de las peores crisis económicas del mundo. La inflación se dispara, el bolívar se hunde y la vida cotidiana se ha vuelto extremadamente difícil. A medida que suben los precios y la moneda pierde valor, la gente recurre a stablecoins como Tether (USDT) para proteger su dinero.

Estos activos digitales ofrecen estabilidad en un país donde el dinero en efectivo pierde su valor en cuestión de horas. Con una inflación que se prevé que alcance alrededor del 270% a finales de 2025, las stablecoins se han convertido en una herramienta práctica para sobrevivir en Venezuela.
Cripto Noticias: Hiperinflación y caída del Bolívar
El bolívar ha perdido la mayor parte de su valor en la última década. La mala gestión, las sanciones estadounidenses a las exportaciones de petróleo y la agitación política han debilitado la economía.
Venezuela fue en su día una de las naciones más ricas de América Latina. Hoy se enfrenta a la escasez, a una banca poco fiable y a un PIB que ha caído más del 75% desde 2013.
Las Perspectivas de la Economía Mundial de octubre de 2025 del FMI prevén una tasa de inflación media anual del 269,9% para ese año. Algunos análisis advierten de que la inflación podría alcanzar casi el 700% a finales de 2026.
La hiperinflación, definida como una inflación mensual superior al 50%, ha hecho que el dinero en efectivo sea casi inútil. La gente no puede confiar en el bolívar para sus ahorros o sus compras diarias.
Este colapso ha llevado a los venezolanos a buscar alternativas digitales. Las stablecoins, especialmente USDT, se han convertido en una opción popular porque están vinculadas al dólar estadounidense y mantienen un valor estable.
Las Stablecoins se convierten en dinero cotidiano
Las stablecoins desempeñan ahora un papel importante en la economía de Venezuela. USDT domina las plataformas peer-to-peer (P2P). TRM Labs informa de que las stablecoins se utilizan para nóminas, pagos a proveedores, remesas y compras transfronterizas. Estos activos digitales llenan los vacíos dejados por los bancos tradicionales.
TRM señala que «una parte significativa de la actividad de cripto a fiat se facilita a través de plataformas que apoyan los carriles de liquidación informales, incluso en medio de informes de interrupciones intermitentes del servicio». Las aplicaciones locales con monederos móviles e integraciones bancarias ayudan a la gente a eludir por completo el bolívar.
El Índice de Criptoadopción Global 2025 de Chainalysis sitúa a Venezuela en el puesto 18º en el uso general de criptomonedas. Cuando se ajusta por población, Venezuela sube al 9º puesto. Esto demuestra una fuerte adopción per cápita impulsada por la necesidad, no por la especulación.
América Latina en su conjunto está experimentando un auge de las criptomonedas. La región recibió 1,5 billones de dólares en valor en cadena entre julio de 2024 y junio de 2025. Países como Argentina y Brasil también se enfrentan a la volatilidad económica. En Venezuela, las estimaciones del sector indican que las stablecoins representan más del 80% de la actividad de las criptodivisas.
Los expertos atribuyen esta tendencia a las sanciones, las tensiones políticas y la falta de confianza en las instituciones. La supervisión de la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (SUNACRIP) sigue sin estar clara. TRM Labs advierte que sin una mejora económica o una regulación más estricta, el uso de stablecoins seguirá creciendo.
La vida cotidiana, los retos y el camino por recorrer
Las stablecoins han cambiado la vida cotidiana. En los mercados de Caracas, los vendedores aceptan USDT a través de aplicaciones como Binance o intercambios locales P2P. Los pagos son rápidos y estables.
Las remesas de más de 7 millones de venezolanos que viven en el extranjero también llegan a través de stablecoins. Estas transferencias evitan altas comisiones y retrasos.
Un comerciante de Caracas dijo a los medios locales: «El bolívar cambia de valor cada hora; USDT no». Esta adopción popular contrasta con la fracasada criptomoneda Petro lanzada por el gobierno en 2018.
Siguen existiendo retos. Los cortes de Internet, las restricciones de las plataformas y las estafas afectan a los usuarios. Los reguladores mundiales también vigilan de cerca las stablecoins debido a los riesgos de blanqueo de dinero.
TRM Labs señala que el uso venezolano está «abrumadoramente impulsado por la necesidad más que por la especulación o la intención delictiva.»
Los expertos afirman que las tensas relaciones entre EE.UU. y Venezuela bajo la presidencia de Maduro podrían empujar aún más a la gente hacia las criptomonedas. Chainalysis proyecta que América Latina podría ver 2 billones de dólares en entradas de cripto para 2026.
Para Venezuela, las stablecoins son más que tecnología. Son herramientas de supervivencia en una economía al límite. A medida que se acaba 2025 y aumenta la inflación, las stablecoins se han convertido en el ancla de millones de personas.

Moses K is a crypto journalist covering markets, regulation, and blockchain trends. He has written for The Coin Republic, Coinchapter, Cryptopolitan, Cryptotale, Coinspeaker, and MPost. Known for his concise, data-driven reporting, Moses focuses on price analysis, on-chain metrics, and policy developments shaping the global digital asset landscape.

